Santiago de Cali tiene un pequeño centro histórico de valor, en el cual hay un monumento de forzosa visita: La Merced, iglesia y claustro de las Clarisas y elemento matriz de la ciudad en el siglo XVII; cuenta con un pequeño Museo Arqueológico y de arte colonial. La Iglesia de San Francisco (siglo XVIII) es otra joya colonial, ya completamente envuelta entre la ciudad contemporánea ( frente a la Gobernación), con la torre mudéjar más interesante del género en Colombia. Fuera del centro, pero muy cerca, está la ermita de San Antonio, en una colina con excelente vista hacia la ciudad; alrededor de la ermita se ha venido recuperando un barrio de tradición artesanal, con un ambiente muy grato; en las inmediaciones del parque hay algunos restaurantes con música tradicional y moderna, en vivo, muy alegres y de buena calidad, excelentes para pasar una noche de víspera de fiesta. Finalmente, están los sitios para bailar salsa, en numerosos establecimientos de la ciudad y en Juanchito, por la vía de salida hacia Palmira.
La vida cultural de la ciudad depende de pocos escenarios, cuya programación es fácil averiguar localmente: el Teatro Municipal, joya arquitectónica del siglo pasado, muy apreciada por los caleños, sede de recitales y conciertos; y "La Tertulia" (sobre la Avenida Colombia, arriba del Hotel Intercontinental). Hay allí galería y Museo, y se suceden continuamente eventos interesantes. Finalmente, está la sede del TEC (Teatro Experimental), grupo que lideró el movimiento teatral colombiano en los años sesentas.
Alrededores de interés:
En cercanías hay varias visitas fáciles de hacer, de las cuales no va a arrepentirse:
* En primer término, una hacienda colonial - la más cercana de las muchas que ameritan verse: "Cañasgordas" ( a 20 minutos, vía a Jamundí), ligada a una novela famosa ("El Alférez Real", de Eustaquio Palacios). Posee el entorno y la bella casona que evoca los tiempos de las plantaciones y la esclavitud.
* Saliendo hacia el Norte, por la carretera central, hay muchas cosas dignas de verse. En primer lugar. a unos 40 minutos , en jurisdicción de El Cerrito, la Hacienda El Paraíso, escenario de otra famosísima novela romántica del siglo diecinueve -"María", de Jorge Isaacs-, con un montaje museográfico sobre el autor y sobre la vida rural del siglo pasado. Hay un par de hotelitos en las vecindades.
*Muy cerca se encuentra la antigua hacienda de Piedechinche que alberga el Museo de la Caña de Azúcar, propiedad del Ingenio Providencia. Verdaderamente notables la belleza de la arquitectura, los jardines, las piezas mismas (herramientas, trapiches de diversas zonas colombianas y de otros países azucareros, sistemas hidráulicos y otras curiosidades), sobre la explotación de la caña y la fabricación del azúcar, desde el Siglo XVI hasta hoy. Un poco más al norte, pero aún muy cerca, en vecindad de Ginebra, se encuentra una cuarta hacienda abierta al público: Belén, con un grato restaurante de cocina tradicional y música folclórica. (Ginebra celebra anualmente el mejor festival de música andina de Colombia).
*Buga
Una ciudad museo (a 75 Kms. por buena carretera, un par de buenos hoteles y varios hostales), con una estructura urbana de los siglos XVII y XVIII muy bien conservada y algunos monumentos notables (la Catedral antigua, el templo de San Francisco, el Palacio Nacional). La devoción por el Cristo Milagroso lleva cada año varios cientos de miles de peregrinos del país, Venezuela y Centroamérica, que se congregan en un Santuario donde se le rinde culto. ( De paso para Buga, en cercanías de Palmira, es interesante visitar el CIAT -Centro de Investigación de Agricultura Tropical-, con lo más avanzado en técnicas agrícolas.)
* Combinado o no con el paseo a Buga, está el Lago Calima (a media hora de ésta, en dirección a Buenaventura; también se puede ir por la Ruta Panorama, vía Yotoco), un embalse a 1.480 metros s.n.m., con magnífico paisaje, abierto a toda suerte de deportes acuáticos. Cuenta con varios clubes y un par de albergues. En Darién, población riberana del lago, hay un Museo de interés sobre la cultura Calima y un buen restaurante campestre para comer.
* Finalmente, para los amantes de la naturaleza está el Parque Natural Farallones, 150.000 hectáreas de bosques y fuentes de agua entre los 200 y los 4.100 metros: magníficos paisajes, variedad de animales (marsupiales, monos, osos hormigueros, osos de anteojos, pericos, águilas, gallitos de roca y otras sesenta especies de aves). Hay camping y centro de visitantes en El Topacio y Quebrada Honda (entradas por la carretera a Jamundí).