Cali, Circuito de la Salsa
Cali, Circuito de la Salsa
Cali, Capital Mundial de la Salsa y la Alegría
La historia cultural de Santiago de Cali tiene muchas caras; pero la más importante y la más representativa es la cultura salsera, una cultura moderna cuyas raíces más profundas se remontan a los tiempos coloniales, al periodo de la esclavitud que dominó la economía y la organización social del estado soberano del Cauca en los siglos XVII al XIX. El régimen esclavista hizo que la población plebeya, mestiza y mulata se mezclara racial y socialmente con la población negra que padecía la esclavitud.
Desde entonces se desarrolló un sentido de autonomía personal que mediaba las relaciones de los civiles entre sí y de estos con las instituciones. Y se propició una correlación distinta frente al cuerpo, gracias a una moral flexible frente al cuerpo y la sexualidad. La autonomía personal y la moral flexible frente al cuerpo y la sexualidad, hacían parte de los valores más importantes de esa población pobre, mezclada y mayoritaria en la villa colonial y republicana. Desde entonces esa composición se ha reproducido bajo diferentes condiciones en diversos momentos de la historia de Cali. Y con esa mezcla,los valores de autonomía personal y la moral flexible, continúan vigentes.
Hoy los sectores populares constituyen el 85% de la población caleña, distribuida en los estratos socioeconómicos 1, 2 y 3, los estratos en los que surgió y se desarrolló la cultura salsera desde hace 50 años en nuestra ciudad.
Cali se distingue en Colombia como capital de la "rumba", la fiesta callejera, la salsa. El caleño desarrolló una cultura lúdica singular, tal vez por la facilidad de vida que prodigaban unas tierras ubérrimas y por las ventajas de una vida campestre muy pintoresca, muy invitadora a las formas naturales de recreación y al cultivo edonista del cuerpo. Aún hoy los caleños rinden culto a sus ríos: cada domingo se trasladan en masa a disfrutar del baño en las corrientes frías que bajan de los cerros, en particular en el río Pance ( río arriba se llega al campamento de la Fundación Farallones, donde hay albergue y guianza para conocer el Parque ). Por las noches, el dios del culto es el baile. En "Juanchito", los humildes tablados que servían de escenario a los danzarines de la zona mulata de la ciudad, han pasado a ser "danzódromos" muy concurridos por los turistas, donde se baila hasta el amanecer. La rumba tiene su clímax durante la Feria de la Caña a comienzos de año, coincidente con la Temporada de Toros, sin duda el evento principal de la ciudad.
Vota esta noticia:

